Vivimos en una sociedad democrática, la cual se caracteriza porque la titularidad del poder reside en los miembros de su sociedad, haciendo que la toma de decisiones responda a la voluntad colectiva de los miembros del grupo. En sentido amplio, democracia es una forma de convivencia social en la que los miembros son libres e iguales y las relaciones sociales se establecen de acuerdo a mecanismos contractuales.
¿Pero es verdad que hacemos lo que nos parece lo correcto a nosotros mismo? ¿O es una simple definición que al fin y al cabo no se tiene en cuenta?
La respuesta es que depende de la persona. Esto se puede ver en este video sobre el experimento Milgram.
http://www.youtube.com/watch?v=lUrFUscpVqU
Podemos observar que cuando se nos da poder, como en este caso a un profesor el cual tiene el poder de castigar, no hace más que utilizarlo a pesar de que la otra persona sea un sujeto inocente.
En realidad, la sociedad nos hace interiorizar una serie de valores que los hacemos nuestros sin a penas darnos cuenta. Por lo tanto, nuestra personalidad en gran medida la crea la sociedad y las personas con las cuales poseemos mayor relación.
En definitiva, en muchas ocasiones no hacemos lo que consideramos correcto, sino que hacemos lo que la sociedad nos dicta.